"CENTRO DE ARTE DE LA AAA

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NUESTROS ARTISTAS:JULIO ESCRIBANO(fotografía de nuestra sede)

jueves, 10 de noviembre de 2011

A “MARTIGODI” SE LE TRASTOCÓ EL GUIÓN Y LO SUPLIÓ CON SU GENIAL VIS CÓMICA

<"MARTIGODI" Y EL PRESENTADOR>

<LOS ASISTENTES SONRIENDO>

<MARTIGODI" USANDO EL PUNTERO ELECTRÓNICO>
Con la asistencia de familiares y numerosos amigos y colegas, “MARTIGODI”, nos ha dado esta noche, su peculiar visión del “EROTISMO EN EL ARTE”,  en una charla en la que, por razones del misterio de la informática, no concordaron guión e imágenes.
   Sin embargo, su acreditada vis cómica y sus muchas tablas, le dieron a la charla (sin coloquio por falta de tiempo) frescura y espontaneidad, como para que la sonrisa, la risa y cierto morbo erótico-humorístico, la hicieran amena y a la vez  interesante para los asistentes.
   Comenzó con la alocución del presentador, en la que , a la vez que iba resaltando los méritos artísticos y humanos del “charlista”, este representaba a sus espaldas un “mimo” alusivo,  lleno de chispeante y fino humor que provocó la sonrisa de un público entregado y divertido.
  Luego, se armó la marimorena, pues el guión decía una cosa y las imágenes que aparecían en la pantalla, otra. Fue entonces cuando, el “charlista” que no “charlatán”, sacó todos sus recursos e improvisó, más que leyó, y con ello recreo lo que traía escrito y nos vendió “la manta” de una charla que nos supo a poco.
   Al finalizar la misma, y tras el cerrado aplauso de admiración al “charlista”,  RAMÓN RODRIGUEZ, le hizo entrega  de una viñeta alusiva al acto, que por su intencionalidad y gracia humorística y artística, causó sensación entre todos, además de un poema jocoso a él dedicado, que leyó el presentador CARLOS BERMEJO.
  Finalmente,”MARTIGODI”, nos trajo el tradicional regalo para sortear entre los asistentes. En este caso, se especuló con que no se trataba de un cuadro, si no de algún juguete erótico: alguien insinuó que quizá fuera una muñeca hinchable o un consolador. El misterio se desveló, cuando vimos que  se trataba de una caja de preservativos, que traía consigo, el premio de consolación para alguien que ya no los necesitaba, de una  magnifica acuarela de figura femenina erótica, que hizo las delicias de la agraciada.
Carlos Bermejo
Alicante, 10 de noviembre de 2011