"CENTRO DE ARTE DE LA AAA

"CENTRO DE ARTE DE LA AAA
Sede de la Asociación de Artistas Alicantinos

viernes, 4 de septiembre de 2015

PRESTIGIOSOS PINTORES, ESCRITORES E INTELECTUALES OPINAN SOBRE LA EXPOSICIÓN "INTELECTUALISMO" DE RAMÓN PALMERAL, QUE SE EXHIBE EN EL CENTRO DE ARTE DE LA ASOCIACIÓN DE ARTISTAS ALICANTINOS

               (PALMERAL DURANTE SU ALOCUCIÓN )


                                            
<JOAQUÍN SANTO MATAS, CRÍTICO DE ARTE, HISTORIADOR Y ACADÉMICO>

.Heurística en el intelecto del artista 
           Por JOAQUÍN SANTO MATAS
No puedo desligar la figura de Ramón Fernández pintor, de la de Miguel Hernández poeta. Hasta su nombre artístico ‘Palmeral’ me recuerda al excelso escritor oriolano –“Alto soy de mirar a las palmeras”-, inicio de su Silbo de afirmación en la aldea que resulta una exaltación de la tierra natal agraria y ganadera frente a la masificación impersonal del Madrid de comienzos de los años 30 de la pasada centuria que se inhibió de su primer libro y rióse de su aspecto labriego, revestido con alpargatas y pantalón de pana. 
Así, enlazo con dos cuadros hernandianos de su actual tendencia plástica y conceptual que ha definido como ‘Intelectualismo’: Peritoenlunas y Las alpargatas del poeta. En ambos quedan bien patentes los derroteros por los que camina la pintura de Palmeral, aplicando la heurística como arte del descubrimiento a través de técnicas indagatorias donde el intelecto sirve para plasmar sobre el lienzo sus propias memorias, sin necesidad de copiar del natural. 
Por ello, estas obras poseen una profunda carga onírica plena de simbolismos donde se atisban trazas cubistas, geometrismos y combinaciones de figuración con abstracción, en la línea del Palmeral ensayista que deduce la simbología secreta de Perito en lunas y muestra la desnudez material compungida y calzada de alpargatas de quien, como Machado, marchó ligero de equipaje. 
La colección inmersa en este Intelectualismo nos trae también una seductora y a menudo lujuriosa presencia femenina, arabescos de Al-Ándalus y muchos guiños a su Alicante de adopción, traspasado de Mediterráneo en palabras de Gabriel Miró y de cuya luz y talante asume colores vivos, rojos y verdes como los tomates de la huerta que aparecen al pie de estos óleos de inspiración lucentina que definen un estilo personal, una culminación a una trayectoria que seguro buscará nuevas tendencias. 
Si existe un movimiento filosófico llamado intelectualismo socrático, al fin y al cabo, parafraseando al gran sabio heleno que vivió y murió pobre como tantos de los grandes, sólo sabemos que no sabemos nada pero intentamos que esa nada sea inferior a lo pretencioso circundante 
Y Dios dirá, que está siempre callado. 
JOAQUÍN SANTO MATAS
Crítico de arte. Historiador. Académico.


                 

<(a la derecha ) PEPA HERRERO, CON FRANCHI, LOLES Y RAMÓN)

¿QUÉ PINTAN LOS POETAS...?
 Pepa  Herrero
A veces pintan poesía, a veces sus fértiles mentes, llevan a otras esferas a estos cerebros privilegiados y en sus fantasías, son capaces de transportarnos hasta paisajes abiertos a los corazones y a veces casi imposibles para el entendimiento.
Cuando las generaciones futuras, traten de hacer una apología de este artista, es posible, que no sean capaces de encontrar el nexo de unión entre poesía, pintura, e interior de su mente. Es posible que pasado mucho tiempo, sea presentado cómo "el gran maestro" de una época. Y las nuevas escuelas, recuerden al "Séneca del siglo XXI" en todos sus trabajos, podrán ver cómo se esforzó en dar al futuro mundo, algo que los demás coetáneos, no fueron capaces de vislumbrar y Palmeral fue capaz de dejar en su diccionario de arte, para el futuro.
Tal vez, sólo los que hayamos tenido la gran suerte de haber seguido su artística trayectoria, seremos los únicos que podremos presumir de conocer la historia de este singular artista en el que la pintura, la poesía, la declamación y su delicado hablar de otros poetas, han llenado muchas horas felices de nuestras vidas.
En la exposición de Palmeral y de Elena Sainz, se abrió un nuevo espacio en el camino expositivo de la Asociación de Artistas Alicantinos y el día uno de Septiembre del año de gracia de dos mil quince, las musas de pintores, dibujantes y poetas, decidieron hacer su particular fiesta en nuestra asociación.
Gracias a los dos artistas y gracias a nuestra querida asociación y enhora
buena a Palmeral, por su gran catalogo.
pepaherrero



<JUAN ANTONIO URBANO CON PALMERAL)

PALMERAL Y SU INTELECTUALISMO
Juan Antonio Urbano Cardona
Cuando alguien se planta ante un cuadro con la intención de observarlo, es éste el que, con la magia que el pintor ha proporcionado, le atrae, le arrastra a su interior, a vivir dentro de su escena o saborear los rasgos de los protagonistas encuadrados en el lienzo.
En el caso de esta colección de pinturas que Ramón Palmeral denomina “Intelectualismo”, el proceso que surge ante el espectador es muy otro; las formas de vida que en los cuadros aparecen, tanto vida humana como vida de la materia que cobra aliento y vive, no espera a que el observador llegue con la mirada a sentir el ánimo que expresan sus trazos, no; son las mismas imágenes las que dan un salto de sus cuadriláteras moradas para ir en busca del espectador e invadir sus emociones con el lenguaje transgresor de las contraposiciones del color, de las arriesgadas formas que se deforman para adquirir nueva forma y renacer de nuevo a la vida en una distinta realidad.
Las figuras humanas de esta nueva dimensión emiten sentimientos a través de los rasgos de sus caras o de los gestos de su cuerpo que, aunándose en perfecta simbiosis con la atmósfera de cariz onírico, muestran en lenguaje pictórico el cúmulo de realidades que el tamiz de Ramón Palmeral canaliza, entremezcla y sintetiza para ofrecerlo transformado en arte. No son imágenes plasmadas, son seres vivos que invitan a vivir al espectador en su mundo y le hacen sentir cómplice de la escena que relatan. Los edificios en movimiento no son empujados por el viento como árboles que se aferran a la tierra con las manos de sus raíces para no ser llevados, sino que, son ellos mismos los que inventan su propio movimiento para protagonizar la escena que se ha plasmado de su propia vida, es decir, se sienten actores en un escenario en el que viven y marcan su realidad.
Figuras, geometrías cúbicas, colores y una leve caricia de surrealismo hay en las escenas producidas por el ingenio de la mente inquieta de Palmeral que, apagando su consciencia, deja fluir las emociones que nacen directamente del mundo que emana de las sensaciones que sus sentidos han ido alimentando en su interior.
Palmeral ha presentado hoy, día 1 de septiembre, en el Centro de Arte de la Asociación de Artistas Alicantinos, junto a la pintora y escritora Elena Sáinz, ante la presencia de un grupo muy nutrido de pintores y artistas que llenaban la sala, una colección muy interesante de lienzos que solo dejará indiferente al espectador insensible.
Juan Antonio Urbano Cardona



                              <JOSÉ ANTONIO CHARQUES, CON PALMERAL>


A MI BUEN AMIGO, EL INCANSABLE Y POLIFACÉTICO: RAMÓN FERNÁNDEZ "PALMERAL"
José Antonio Charques Sala
Doctores en Bellas Artes, licenciados, artistas plásticos, críticos de arte, etc., etc., te han dedicado a lo largo del tiempo infinidad de elogios y bellas palabras hacia tu persona y tu estilo pictórico.
Tu senda inicial se ha convertido ya en todo un camino  de largo recorrido, y como nuestro referente en poesía: Miguel Hernández, que de adolescente estudió a los clásicos, recibió enseñanza religiosa y hasta fue monaguillo, tú Ramón, tampoco te has quedado quieto ni en tus ansias ni en tus anhelos y también has sabido evolucionar hacia otras metas, siguiendo esa "senda mágica" que tu intelecto te demandaba y te exigía.
No hay  cosa más difícil en cualquier disciplina y aún más, si cabe, en  ramas del arte como la pintura, la música y la poesía,  que hacer creaciones únicas que posean una impronta personal y que se distingan de las demás, no por ser radicalmente distintas, que también, sino por haber conseguido que tengan un estilo único en su plasmación, así como también un sello propio de la obra en su realización final, sabiendo rodearse, como en tu caso, de toda la simbología que la mente es capaz de asimilar y retener, para desde la permanente inquietud del artista, darle concreción y modelarla hasta obtener un esquema real de tu consciente y de tu subconsciente y trasladarla a tus hermosos cuadros, que son obras de arte que tienen toda la fuerza y el poder de la transmisión, por el gran derroche y el generoso esfuerzo de síntesis y de culminación que has sabido llevar a cabo de forma tan natural como innata.
Tu mente dual, piensa en pintura y en poesía al unísono, como el rayo y el trueno que siempre se emparejan , y un ejemplo que podemos contemplar en la Exposición en el Centro de Arte, calle Arquitecto Morell, 15 de Alicante hasta el día 15 de septiembre,  lo vemos en el cuadro al óleo sobre tabla: "INTELECTUALISMO XI" en el que pintas a una mujer  joven y moderna con enormes gafas verdes y en el que se puede leer: "POESÍA ERES TÚ", con una "P" anárquica, invertida y decantada hacia la izquierda.
Como alicantino que hunde sus raíces en Sant Joan d´Alacant, allá por el año 1782, me congratulo en conocerte más de una década y haber compartido contigo infinidad de temas alicantinos tan queridos y tan nuestros en numerosas ocasiones, y muchos momentos de ese "Intelectualismo" que  forma parte ya de tus lienzos y que a mi personalmente, he de decirte que me asombra, pero no me sorprende, porque tú Ramón ya lo llevabas implícito dentro de ti y lo desarrollabas,  incorporándolo desde el inicio a la literatura; tu otra gran afición compartida por mi y por todos los miembros del Grupo Poético-Literario Miguel Hernández de Alicante, con Rosario Salinas a la cabeza, del que me honro en ser coordinador y al que tú, como gran hernandiano, perteneces desde sus inicios.
Y para terminar, alabo y admiro tu transgresión intelectual como pintor, escritor, redactor, fotógrafo, conferenciante,  poeta..., en todos y cada uno de los eventos,  sabiendo mantener los modos y las formas, y para muestra un botón: tu retrato de Miguel Hernández: "El lápiz de Miguel", con lápiz y papel en el bolsillo de la camisa, nada menos que de  color azul, seleccionado para la portada de una revista digital en Nueva York, que ha presidido  tantas veces nuestros recitales de poesía, y del que podrías haber realizado muchas, muchas copias, mas fuiste consecuente con tus convicciones y con tu demostrada filantropía, porque doy fe que ocasiones para comprarte el cuadro no te faltaron. Por todo ello, quiero darte las gracias y significarte que ser tu amigo es un verdadero placer, ya que las circunstancias que nos unieron en el amor al arte, siguen igual de intactas o quizá aún más reforzadas, pues además de tener un espíritu inconformista y rebelde, también compartimos esa gran vocación inmaterial que tiene un nombre tan sencillo como hermoso y se  llama idealismo.
¡Mi enhorabuena, estimado amigo Ramón, por ser un artista con duende de los pies a la cabeza, y que sigas siendo muy feliz cosechando éxitos!
José Antonio Charques Sala
Alicante, 3 septiembre 2015 




< LA PRESTIGIOSA PINTORA BARBEYTO, EN LA EXPOSICIÓN DE PALMERAL Y ELENA SAINZ)

BARBEYTO, ESCRIBE SOBRE LA PINTURA DE PALMERAL

El pasado día 1 de Septiembre-2015 tuve el honor de asistir invitada a la inauguración del genial pintor y buen amigo Ramón Palmeral que deleitó al numeroso público asistente admirador de su arte con su mejor obra denominada INTELECTUALISMO. 

Siempre me ha fascinado esta espléndida serie de mi amigo Palmeral, y creo se lo he hecho saber en numerosas ocasiones en las que he tenido la gran fortuna de compartir su arte en varias exposiciones conjuntas. Es una obra originalísima y con una personalidad desbordante que refleja claramente la calidad y constante investigación pictórica de este gran artista.Yo veo reflejada en ella, fantasías, sueños, ilusiones, complejidades de un mundo onírico fantástico lo que nos muestra Ramón en esta serie que al contemplarla nos hace meditar y admirar la fantasía pictórica que hace de el un gran artista.

Deseo dar mi enhorabuena al artista por la intriga y desbordante imaginación que muestra con esta fantástica obra pictórica que he de contemplarla mas de una vez para poder estudiar los recovecos de su mundo artístico.

María Dolores Barbeyto  


<por la izquieerda MARTIGODI, MARÍA AMÉRIGO Y SAORIN>


EXPOSICIÓN DE PALMERAL EN EL CENTRO DE ARTE DE LA ASOCIACIÓN DE ARTISTAS ALICANTINOS.

Por MARTIGODI
   El pasado día uno de septiembre, tuvimos la satisfactoria oportunidad de asistir en nuestra sede social a dos exposiciones de dos compañeros, de los que uno se siente orgulloso de tenerlos como compañeros, contertulios en actividades de la Asociación y estar aprendiendo continuamente de ellos.    Ella es Elena Sainz y él Ramón Palmeral del cual nos vamos a ocupar en esta página. 
    Ramón y yo, hará algo más de quince años que nos conocemos y desde el primer momento que vi una obra suya, hubo un cierto acercamiento  más aún, sin conocernos personalmente. Quizá, porque ya vi en ella esa inquietud de decir algo con su pintura, de transmitir con ella además del placer al contemplar su obra, un mensaje, un sentimiento o toda una historia, que siempre sabe combinar con esa gracia innata o adquirida de esa entrañable Málaga de la que él siempre hace patria allá donde esté. En este largo espacio de tiempo y con la mentalidad investigadora del Sr. Ramón Palmeral, además de tener el honor de haber formado parte del grupo por él creado de “Vanguardia 5” e ir viendo personalmente esa evolución inconformista de la que nos ha hecho disfrutar a propios y extraños a lo largo de su trayectoria. 
  En su obra que presenta llamada INTELECTUALISMO, basada siempre en un figurativo surrealista, nos ha ofrecido dentro de esos mensajes de los que hablaba anteriormente, la fuerza poética y literaria de la que tan ligado ha estado toda su vida y continua estándolo, consiguiendo con su obra una especie de puzle que encajando pacientemente todas sus piezas consigue una obra armoniosa a pesar de romper cualquier esquema académico por contradictorio que parezca, consiguiendo de esta forma, que todo aquel que observe la obra de Palmeral, inevitable antes de apartar la vista, piense o comente: “Que pedazo de artista es este tío”.                                                                                     
  Desde aquí quiero darte mi más sincera felicitación por tu obra y pedirte que nos sigas sorprendiendo, como lo has conseguido hasta ahora.
Martigodi
Alicante 4 de Septiembre de 2015



<BRUNO FERNÁNDEZ, CON MARGARITA AZNAR, ELENA BERMEJO Y ÁNGELA GALDÓN>

Comentario de Bruno Fernández
 El día 19 de mayo de este año 2015 pude asistir a una magnifica muestra de pintura en el Palacio de la Diputación de Alicante. El título de la exposición fue "Interrelaciones Urbanas" y en ella dos afamados artistas de diferente trayectoria y formación exponían sus obras. Dos artistas diferentes, dos estilos diferentes pero con una relación en común.
     He comenzado con este preámbulo porque cuando llegué a la sede de la Asociación de Artistas Alicantinos y me encontré con la exposición que Elena Sainz y Ramón Palmeral tenían preparada para dar comienzo al "nuevo curso" después de finalizar el tan siempre añorado verano, tuve las mismas sensaciones. Dos artistas diferentes, dos estilos diferentes pero un valor en común: "La magnitud y belleza de sus obras".
   Ciñéndome ahora al comentario de la exposición de mi admirado amigo Ramón Palmeral debo de decir que su obra me impresionó. En un primer momento me transportó a una imagen que tengo grabada en mi mente por su belleza y porque no me la esperaba así. Me refiero a la Iglesia de la Cartuja de Granada, dedicada al fundador de la Orden de los Cartujos, San Bruno. Si no conocéis la Cartuja os animo a que os acerquéis a ella. Es de un barroquismo y de una belleza que te dejara impresionado. Si bonita es la Iglesia cuando te abren las puertas de la Sacristía no tienes mes remedio que abrir la boca del asombro que te produce. 
      Esa misma sensación sentí al ver la obra de Ramón Palmeral titula "Intelectualismo". Para mí de una originalidad y complejidad impresionantes. Lo primero que me llamó la atención fue su colorido, un colorido brillante y embaucador que te transporta en el tiempo. En algún momento me recuerda a una vidriera de la Catedral más bonita, pues se asemeja a una especie de puzle, un puzle brillante y colorista. En parte yo creo que la obra de Ramón Palmeral viene a ser como una proyección de su persona, una persona polifacética que toca diversas modalidades del arte tales como pueden ser la pintura o la poesía. Como al propio autor le he oído comentar en un momento de conversación con el su obra no puede ser disfrutada a través de una fotografía, sino que es necesario acercarse a ella, ver los trazos, profundizar en su contenido. Resumiendo, una excelente exposición de una excelente persona y artista   
C.N. Armada Bruno Fernández Garrido
Comodoro Honorifico Mariners Rotarios SE de España 


<ÁNGELA GALDÓN Y PALMERAL>


INTELECTUALISMO PALMERIANO
Por ÁNGELA GALDÓN
Queridos lectores.
Hablar de Ramón Palmeral y de su arte innato y polifacético, para mí, además de ser un honor es una tarea fácil.
Si por el contrario, lo que se me pide, es que hable de su INTELECTUALISMO, se me hace difícil la tarea, ya que ni soy una persona intelectual, ni estoy capacitada para hacerlo como Crítica de Arte.
Por lo tanto, voy a dejaros mi opinión, tan sólo basándome en mi sentir poético y pictórico cuando observo su pintura, que al fin y al cabo, es de lo que se trata cuando hablamos de lo que puede transmitir lo que hay delante de nuestros ojos.
En ese mare magnum de imágenes y color, se adivina una mente creadora e innovadora, que huye totalmente de la vulgaridad, para irse por los caminos de la originalidad y el capricho del buen colorista.
Su alma de poeta, es como el rayo que no cesa, cuando coge los pinceles y acaricia sus lienzos. Para Palmeral, no hay medida cromática, ni ajustadas veladuras. Él plasma sus ideas oníricas y su soñar despierto, en cada trazo, en cada objeto o personaje que inmortaliza y en el conjunto de ese aborigen pictórico, logra una obra atractiva y que no deja a nadie indiferente.
Sus pimientos y tomates, ya forman parte intrínseca de sus obras y quedarán, en la posteridad como obras “Palmerianas”, para que cada espectador, cocine a su gusto con ellos, sus pistos y asados poéticos, que van más allá de lo que pueden representar en si mismos como plasmaba Dalí sus relojes y elefantes de patas inmensamente largas y delgadas.
Eso debe ser el arte vanguardista. Un compendio de imaginación y atractivo para que cada uno, interprete la obra que ve por si mismo y entre en ese juego mágico de la plástica y el color.
Y por aquello que ya conocemos todos, de que lo bueno si es breve, es dos veces bueno. He dejado otras florituras para colegas más eruditos que yo, en este menester de las técnicas academicistas.
Gracias a Palmeral, por dejarnos su arte como testigo de vida.

Ángela Galdón Griñán. 6/09/1015. Alicante.


<PALMERAL Y ORTISSO>


                              LA ECLOSIÓN PLÁSTICA DE PALMERAL
  Por Ortisso
     Estaba ansioso. Me había enterado de su exposición en la Triple A [Asociación de Artistas Alicantinos], casi por azar, por radio Maputo. Él, bajo actitudes y comportamientos sociales algo excéntricos, poco convencionales; aparentemente, a veces distantes, a veces displicentes, a veces  soberbios-¡Pobre del artista que no se crea vástago del “ombligo de Leonardo” (¡Y, aun así…!)-, esconde una personalidad, que percibo o intuyo, más bien tímida, sencilla, misantrópica… incluso humilde… inmeritoria. Y él, que tampoco es proclive ni pretende protagonizar, distinguirse, no circulariza, no convoca, no personaliza… no invita. Entonces, te tienes que enterar: “¡Quien tenga oídos… -orejas, diría yo - que oiga….!”, nos conminaba San Pablo. Últimamente asisto a muy contadas exposiciones. Al cabo de los años, deambulando por esas Salas de Dios, de Herodes a Pilatos, tratando de “interpretar” cientos de ellas; la pintura, como el alcohol al hígado, ha acabado por narcotizarme;  me ha producido una suerte de “cirrosis retiniana”, de la que me encuentro en plena terapia. Pero  hoy, “necesitaba ver” lo último de Ramòn. En realidad, le conozco poco, salvo la constatación de que es uno de los últimos “humanistas”, especie rara, en peligro de extinción. Y, de uno de sus ejemplares más comprometidos, ejerciente, militante de la cultura multidisciplinar, puedes esperar cualquier cos, buena. Por esa intuición, quería ver. ¡Quién tenga ojos que “vea” -proclamo yo -¡ Pero que sepa ver “más allá”. Porque casi todos los humanos, poseemos la capacidad perceptiva de ver, algunos menos, la aptitud paciente de observar; muy pocos, la facultad de interpretar bien lo que “ven”; y, sólo unos privilegiados, la virtud de descubrir  “la verdad oculta de lo que ven…
   Llego con retraso a la Sala Centro de Arte de la Asociación de Artistas Alicantinos. Las siete de la tarde del 1 de septiembre, en verano, en Alicante, es una hora todavía intempestiva. Casi aún, la hora de los toros, del sol y moscas. Entro en la Sala, horneada de grados centígrados y de personas, escuchando los aplausos al último discurso, a la última presentación. Me los he perdido. Y, en el fondo, me alegro. Me siento “virgen”, libre de las inevitables influencias críticas de los precedentes y seguramente preclaros comentaristas. Porque, como nos alertaba D. Antonio Manuel  Campoy, en el Prólogo de su memorable Diccionario Crítico del Arte Español Contemporáneo, reproduciendo un pensamiento del poeta Rilke,” no hay peor manera de acercarse a una obra de arte, que la de apuntar con el ojo del crítico….”. Sí; creo que los críticos, viven… vivimos de prestado, de lo que nos dejan y crean los demás, los artistas; de despojos, con los que construimos, construyen un “argot”, una jerga culterana de términos “especializados, convencionales y corporativizados,”  que, temerariamente nos atrevemos, se atreven, a proyectar, como arma arrojadiza sobre los inocentes autores y sus obras. Un mordaz ingenio, una maquinación de asedio y tortura que, irresponsables, inmisericordes, aplicamos, aplican, a los artistas; frecuentemente para certificar sus autopsias o sus defunciones plásticas.  O para, en el mejor de los casos, tallarles y encasillar su estilo, a toda costa, en uno de los movimientos pictóricos que en el mundo han sido. Colgarles a la postre una etiqueta con su “ismo” más pertinente.   
    Se cuenta que en una modélica muestra individual de Frank Stella, en la Galeria Leo Castelli, buque insignia que fue durante décadas del arte de vanguardia en Nueva York, dos críticos discutían en alta, antagónica y acalorada voz, acerca de la adscripción estilística colgada en las paredes: si abstracción geométrica, si cinetismo geométrico, si geometrismo conceptual. Vamos, como tratar de  definir “el sexo de los ángeles”. El artista no pudo por menos que intervenir : “Señores, no se cansen: mi pintura…es sólo pintura….Y lo que se ven, es lo que hay, lo que es “.
    Hago estas reflexiones previas, mientras he barrido de un golpe, con avidez, con fruición, las paredes “iluminadas” por Ramón Palmeral, como me había propuesto, con ojos inocentes, con los de la curiosidad del infante, con la ductilidad del catecúmen, con la subordinación del discípulo e incluso con la humildad del lego. Sí, hoy, esta tarde, no quería “saber” de pintura….no quería “hablar” de pintura. Sólo disfrutarla, consumirla, como a un manjar perecedero. Y, al salir de casa, me he dejado, de propósitos, ”encima del piano”, para evitar tentaciones, todas mis habituales muletillas, todos los sofismas ,toda la artillería, toda la hermeneútica, todos los arquetipos, prejuicios, baremos y criterios del y para el arte. Y  me ha resultado más fácil llegar así, ligero de equipaje, desprovisto de armadura y coraza, para dejarme sorprender, herir, por la sensibilidad creativa de Ramón. Porque, en realidad, yo apenas conocía su obra: algún cuadro suelto en alguna colectiva, alguna reproducción de folleto, alguna foto en las redes, y poco más. Bueno sí, algo más: las obras realizadas con ocasión del efímero grupo VANGUARDIA 5, cuyo destino yo presagié.  Y así se lo escribí en un artículo, donde les alertaba de que “eso de autotitularse vanguardia, en arte, obligaba a mucho…”.Y de que, aunque toda obra nueva ya comporta un componente de originalidad, de innovación, o sea de vanguardia -las primeras ya fueron las de Altamira-, para mí, el único “vanguardista”de los cinco era Palmeral: me cautivaron unas cuantas piezas conceptuales a base de “montajes y conexiones eléctricas” a lo Duchamps….
    Ahora me esperaba, hoy, de Ramón, aquello en progreso; un salto, una propuesta individual, nueva, una investigación, una sorpresa bajo el llamativo título de “Intelectualismo”; en suma, un golpe encima de la mesa. Aunque, viendo lo que veo, pronto se me disipan esas elucubraciones, porque acabo de recibir un “fogonazo”, ”una explosión”, una potente salva de destellos, de formas, de imágenes repletas de color, luz y sonido que me dejan perplejo, cegado y algo aturdido. Aquí, ha estallado algo, un volcán, el volcán pictórico de Palmeral, el que permanecía dormido, aletargado, tal vez encorsetado  por las autoexigencias de quien es genética y multidisciplinarmente creativo. Pero aquí, se ha liberado de cadenas y corsé, ha perdido el miedo a mostrase y mostrar,  como Stella, “lo que es”…y un caudal de sensuales imágenes, en promiscuo y atropellado desfile, fluye a raudales, sin freno, sin límites, en dosis que noquean los sentidos.
     Me repongo. Pasan un cocktail, que declino probar. No como, ni bebo. No quiero distraer mi inmediato y segundo recorrido, de cerca, del “cuadro a cuadro”, en detalle, como seguramente lo hizo Musorgsky  en aquélla anónima exposición que inspiró su célebre sinfonía…Las dataciones de las doce piezas son de entre 2006 y 2009. Ahora lo entiendo mejor a Palmeral, se ha rebelado contra los atavismos, las presiones externas, contra sus propias ligaduras y ha “regresado” a un espacio para y donde reencontrase a sí mismo, a su suerte natural, a un estadio precedente, genuinamente “suyo”, donde se siente liberado, cómodo, distendido, donde disfruta con su pintura. Y se nota. En cada cuadro. Se recrea, se gusta, se derrama y aplica su “intelectualismo” en estado puro y original. Y “cree” en lo que hace porque” cree” que hace, que dibuja- y por cierto, mucho-, que pinta…, por fin, lo que quiere pintar. Pero he dicho “cree”, para denunciar la recurrente paradoja filosófica latente en toda acción humana, si cabe más evidente en el proceloso terreno de la creación artística, siempre prisionera y tributaria de una irresoluta disyunción binomial. Que presenta diversas formulaciones: razón versus corazón; voluntarismo versus determinismo; libertad versus fatalismo; Eros versus Tanathos; causalidad versus casualidad; racionalismo versus sentimentalismo; …o ya en términos más recientes, de Jacques Monod: “Azar versus Necesidad”… o de Daniel Goleman” Inteligencia racional versus Inteligencia emocional”. Pero éste, el del ficticio “libre albedrío” o el de la teórica “libertad del intelectual”, sería otro discurso, cuyo abordaje aquí es impertinente e intruso. Sí, es cierto, todo acto volitivo, en cuanto procede de un propósito humano preestablecido, desencadena un proceso y una actividad, eminentemente “intelectuales”, pero sólo en tanto se gestan en nuestro cerebro, merced a un complicado y todavía mal conocido funcionamiento del  incontrolable “laboratorio sináptico” encefálico. A partir de ahí, lo que “ocurre” allí  dentro, sólo Dios lo sabe. Nosotros sólo cocemos sus efectos, sus resultados, generalmente sorprendentes, inesperados, furtivos, y frecuentemente  alejados o muy diferentes a los de nuestras expectativas iniciales. Blas Pascal nos sentenciaba: “El corazón tiene “sus razones”, que la Razón no comprende”. Nuestro cerebro “propone” con la razón, pero luego” dispone” con el corazón. Palmeral no podía ser la excepción a estas servidumbres, a estas  premisas, empíricamente probadas, inapelables, contundentes, científicas. Y, Palmeral, como no podía ser tampoco de otra manera, no” pinta lo que quiere”…sino que “quiere”, -ama-… “lo que pinta”. Y esta docena de cuadros así nos lo revela al sumergirnos en  un torbellino de figuras, de miradas enigmáticas, de signos arcánicos, de composiciones turbulentas, de entornos esotéricos, que  incardinan, en congruente promiscuidad, espacios mitológicos, puramente soñados…. un festival, un festín, una orgia sensorial para la percepción, que no desciende en ningún momento su nivel de paroxismo. Y este paradigma emocional, jalonado de sentimientos, que no es otra cosa que la consistencia, el “leit-motiv” de esta colección de Palmeral, no puede emanar de la racionalidad, sino que nace directamente de las fuentes primigenias de su subconsciente…,habitan en el inconsciente. Su pintura, su arte, no están construidos ni condicionados a premisas “lógicas”, sino directa y sensiblemente inspirados por Musas poéticas…
    Unamuno, maestro de la concisión y de la certeza epistemológica, despachaba este enrevesado discurso mío en dos líneas -¡qué envidia!-cuando definió: “Ser artista es hacer y pensar….lo que hacemos y pensamos…cuando no somos artistas”. Es decir, entiendo y comparto yo-porque el adusto de D. Miguel nunca lo explicó -que el artista lo “es”,  cuando no “va de artista”, cuando no se “cree” que es .Cuando se recluye y se reencuentra consigo mismo, entonces crea èl, no “el artista”, y la obra es “autèntica”, matricialmente “suya”. Pintas “tú”, no “el otro, el artista”. Si tu obsesión es “ser artista”…éste terminará por desplazarte, pensará él, pintará él, no tú. Si quieres ser “artista”, puede que seas “el otro”, ”el artista”, pero ya no puedes “ser tú mismo”.
   Y aquí, Palmeral, sí lo es…porque pinta Ramón.
   Sólo así  le ha sido posible hibridar, en escandaloso pero coexistente mestizaje, lo mismo una “bellea” a lo Gastón, que unos desnudos o unos interiores a lo Maisse; el patetismo expresivo de Rouault con los severos modelos de Max Beckman; los escorzos imposibles de Fernand Leger, con la cubista serenidad de Juan Gris….Pero su rica narrativa, su insondable simbología me llevan más lejos, y veo connotaciones lejanas dadaístas y futuristas y, más cercanamente me sugieren aleaciones entre la misteriosa ensoñación de Chagall, con el “mundo imposible” de Kandinsky; con los “equilibrios inestables” de Calder; con el sortilegio geométrico-emblemático de Paul Klee. Amalgamado quizás en aquel matraz onírico-romántico de Giorgio de Chirico y especiado con unos toques cáusticos del “pop británico” de Hockney. Pero ved, ved más: la insuflación mironiana, el excéntrico surrealismo daliniano, la distorsión retratista de F.Bacon…y por qué no, los espacios lacerantes de Delvaux o de René Magritte….o de Hopper. Ved. No os canséis de ver. ”Bienaventurados  los que saben ver, porque de ellos es el reino de la Belleza”.  Si sois capaces de “ver” todo esto estáis viendo la “síntesis” del arte, estáis viajando en el tiempo, para recuperar su exégesis, desde su “big-bang”. Porque el arte, como bien de naturaleza “cultural”, es un modelo estético basado en la experimentación, en el aprendizaje, en la trasmisión parental y generacional.
       Cuya dinámica de progreso la rige un proceso           acumulativo, sedimentario, estratigráfico, antitético, hegeliano, que en palabras de Corredor Matheos,”sólo lo impulsa el ingenio de la replicación”. Y el artista, quiera o no, consciente o inconscientemente, incorpora necesariamente en sus obras, de alguna manera a veces evidente; otras soterrada, elementos del baluarte de ese pasado, “el peso de la historia”. Y parte y deja la impronta de su aportación, desde y sobre el estrato anterior. Esta “herencia”, procedente de un “cen” cultural, que todos portamos es también egoísta, como el gen  de Dawkings,y por tanto, genéticamente irrenunciable. Así, se  me hace difícil asumir el concepto de la “originalidad” absoluta en el arte. Es imposible que exista. Por cierto que, este parámetro, junto a los de la “coherencia” y  la “clasificación”, constituyen, el trinomio básico de valoración  con que pericia el crítico. Acerca del  segundo baremo, por todo comentario, si me permiten, me emitiré a contar algo: Un día, hace unos años, estando en Madrid, cerca del Reina Sofía, no pude resistirme a visitar la Antológica de uno de nuestros “popes” del arte español contemporáneo, ya de  rancio reconocimiento internacional, vasco por toda referencia. El Museo la había dedicado el espacio de los dos pisos para las Exposiciones Temporales, más alguna otra Sala complementaria y todo el de los jardines exteriores, donde se emplazaban sus esculturas urbanas. Estimo que entre grabados, obra gráfica, de soporte superficie, monotipos y fundiciones, se exhibían no menos de quinientas obras. Por fortuna, todavía desconozco lo que pueda ser “un dolor de cabeza”; pero, al cabo de una hora, procesando cada pieza, una idéntica a la  otra… y a la siguiente, si acaso con ligerísimas variantes; es decir, un exceso repetitivo, casi clonado  de “más de lo mismo”. Terminó por instalarme un sospechoso, pertinaz, molesto y monótono carcán. Y, claro, mi cerebro me envió el primer aviso de cefalea, ante cuyo riesgo, abandoné  precipitadamente el vetusto edificio. ¡Qué de creativos conozco que han sacrificado y cercenado brillantísimas trayectorias en aras de una pretendida “coherencia”!.
   La tercera, o quizá primera, preocupación del crítico a que me refería, es sin duda la de “clasificar” al artista y a su obras. Fijar su “catalogación”. Porque, apropiándose torticeramente de la diatriba de Schopenhauer, parecen espetarnos constantemente que “…en arte, todo aquello que no pueda clasificarse, que no pueda catalogarse…, sencillamente, no existe”. Con suerte, si los artistas van “en,” o forman grupo, equipo, o “publican” un Manifiesto  de Intenciones al uso, suscrito a modo de “recogida de firmas”, les aplicarán, como ya señalé antes un “ismo” apropiado, que aunque no tenga garantía alguna de prosperar, les “salva”  del problema. De lo contrario, quedaran a la deriva, como francotiradores o mercenarios del arte, como incomprendidos, como sediciosos, y, al fin y al cabo, como excluidos, al menos en vida.
Y esto, no hace falta habérselo podido preguntar a unos tales” rebeldes “como: Van Gogh, Toulousse- Lautrec, Gaugin, Utrillo, Pissarro, Sisley, Vlanmick, J.Rousseau, Duchamps, G.Klimt, E.Münch, Dubouffet,Rothko,A.Gorky,M.Tobey,Rauschemberg,Motherwell,... o a nuestros “olvidados”, Solana, Muñoz-Degrain, Nonell, Cossio, Farreras, Clavé,M.Millares, A.Quirós,Viola,Genovès, Cristino de Vera, Hernandez Mompó, J.Vento,…por denunciar algunos “casos” de “desconocidos”, descatalogados en su día, y remitirme a tiempos en que la crítica de arte ya estaba consolidada. De haberlo sido en otros, pretéritos, probablemente ni los mismísimos Pieter Brueghel, El Bosco, o El Greco, se habrían librado. Y desde luego, nuestro Palmeral tampoco: no cumpliría con  ninguno de los tres parámetros. Porque en esta serie,” se sale”, se derrocha, erupciona. Su inconformismo, su imaginación, su creatividad, su espíritu libertario le han dado alas para conspirar, para conjurarse, para traspasar los cánones, los límites convencionales, para transgredirlos, para abrir su Caja de Pandora con “licencia para matar”, para escandalizar, y con  pleno derecho a la impunidad. Así, sus composiciones resultan en criaturas plásticas “inclasificables”, cuyos productos estéticos, para nuestra fortuna, nos  regalan  visiones, felizmente “incoherentes” y “descatalogadas”…para recordar.
  Como habrán observado; definitivamente, los críticos, no son, no somos un género de fiar…pero somos. En consecuencia, es obligado advertirles que tomen con todas las prevenciones y reservas las presuntas conclusiones que hayan podido extraer de la lectura de  este texto, cuyo tiempo y atención dispensados, Palmeral que sí es de fiar y yo, les agradecemos. De esta exposición se ha editado un catálogo de 32 páginas muy bien editado con fotografías, cuadros antológicos y de la exposición que presenta.
Alicante, 1 septiembre, 2015.
FERNANDO ORTISSO
Artistas plástico y comentarista cultural. 


<PILAR GALAN, PEOTISA Y PINTORA>

Comentario de la poeta y escritora Pilar Galán sobre mi exposición.
 Hablar de un artista como Ramón Palmeral es un auténtico reto, porque él es la Palabra y la imagen intuitiva y genial lanzada como un dardo certero al alma de quién se pone a tiro !!!
Ramón es el artista de lo genuinamente auténtico en él no hay doblez, ni en su persona ni en su magnífica obra, por eso nos llega tan directo al corazón y se nos queda impresa en nuestra retina provocando un arco iris de sensaciones !!!
Ramón es vitalista, es un ser muy puro con sus luces y sus sombras...
Por eso ha sabido crear ese estilo tan personal que le identifica plenamente y es tan difícil para un artista como el INTELECTUALISMO.
Ramón ha hecho posible que al igual que reconocemos un Miró, 
reconozcamos un Palmeral, creo que con eso ya está dicho todo y para colmo sin perder un ápice de su sencillez y de su humanidad!! 
Ramón, es un orgullo para la Asociación tener un Artista como tú!!!

Un fuerte abrazo. Pilar Galán


miércoles, 2 de septiembre de 2015

ELENA SAINZ Y RAMÓN PALMERAL, ARTISTAS ORIGINALES Y DE VASTA CULTURA, INAUGURARON SUS EXPOSICIONES EN NUESTRO CENTRO DE ARTE

<NUESTRO PRESIDENTE, JUAN ANTONIO POBLADOR, DURANTE SU ALOCUCIÓN DE BIENVENIDA>
<CARLOS BERMEJO, PRESENTÓ A ELENA SAINZ>
<ELENA RESPONDE A LOS APLAUSOS QUE LE DEDICÓ EL PUBLICO A SU MAGNIFICA INTERVENCIÓN A CAPELA>
<CARLOS BERMEJO, FELICITANDO A ELENA SAIZ>
<EL MAESTRO SAORIN DANDO LECTURA A SU ESCRITO DE PRESENTACIÓN A PALMERAL>
<RAMÓN PALMERAL, AGRADECIENDO  A TODOS SU ASISTENCIA Y COLABORACIÓN>
<ARTISTAS E INTELECTUALES ESCUCHAN CON ATENCIÓN LAS PALABRAS DE LOS INTERVINIENTES EN EL ACTO DE INAUGURACIÓN>
<PALMERAL, FIRMADO EJEMPLARES DEL EXCELENTE CATALOGO DE SU TRAYECTORIA ARTÍSTICA, QUE REGALÓ A LOS ASISTENTES AL ACTO>
<ASPECTO DE LA OBRA DE PALMERAL>
<ELENA SAINZ, ES ASI DE ORIGINAL Y CREATIVA>
<por la izquierda, SAORIN, PALMERAL, SU ESPOSA JULIA Y UNO DE SUS HIJOS>
<LAURA Y BARBARA, LOS ÁNGELES DE LA ASOCIACIÓN>

  La apertura de curso en nuestro CENTRO DE ARTE, no pudo tener mejor representación artística e intelectual que la que nos proporcionaron nuestros compañero ELENA SAINZ y RAMÓN PALMERAL, con sus exposiciones “DESTINOS CRUZADOS” e “INTELECTUALISMO”, que atrajo a un público entendido y numeroso con el reclamo de dos grandes artistas de extrema originalidad plástica y de prestigio intelectual reconocido.
  Presidieron el acto de inauguración en el estrado, nuestro presidente JUAN ANTONIO POBLADOR, quien en su breve intervención de bienvenida se congratuló de comenzar la temporada con dos artistas que prestigiaban a la Asociación, por su calidad artística y por su trayectoria intelectual.
  Tras sus palabras paso la palabra a CARLOS BERMEJO, quien presentó a ELENA SAINZ, con las siguientes palabras:
  “Elena Sainz Moreno, llegó a esta Asociación hace poco menos de un año. Vino por recomendación de nuestro compañero José Eduardo Pardo, y con su aval hablo conmigo. No tuvo escapatoria, como no la tiene nadie que venga a pedirme  información sobre como asociarse.
 No sé si venia ya predispuesta a encontrar acomodo entre nosotros, o si yo puse en juego todas mis dotes persuasivas para lograr captarla, algo que creo haber hecho pues desde el primer momento Elena me intereso por su aliño indumentario, nada torpe como el de Machado en su autorretrato, y si con  estilo tan personal y suyo que me recordó al de los intelectuales bohemios años setenta por la combinación de prendas de distinto pelaje, que a pesar de no casar muy bien, le daban una originalidad muy atractiva, retrato de una persona nada corriente como me pareció aquella mujer esbelta, magra de carnes, facciones clásicas y melena azabache de corte cuadrado que le daban un aspecto juvenil pese a ser una mujer madura.
 Y aunque muchas veces el hábito no indica que quien lo lleva sea un monje, en el caso de Elena y una vez que la he ido conociendo, puedo decir que en ella si concuerdan identidad y habito, pues por formación y práctica  ha cultivado el intelecto, divulgado sus saberes filosóficos y literarios, durante treinta y ocho años de enseñante en español en el Instituto de España en Londres, que luego paso a ser el Cervantes, hasta que en 2010 al jubilarse, decidió abandonar el frio invernal londinense  y venirse al eterno verano alicantino, para vivir en compañía de sus  tres gatos ingleses y dos españoles, que por sus características gatiles no tienen problemas entre ellos pese a la barrera del idioma:  viven cada uno a su manera  y dejan vivir a su dueña de igual manera, para pensar, escribir y pintar, por lo que unos y otra constituyen una familia bien avenida.
  Elena se ha hecho un hueco entre nosotros en muy poco tiempo. Inteligente, sociable y con un sentido de humor muy british, su personalidad  ha emergido en LAS TERTULIAS DE LOS JUEVES, con intervenciones de alto calado filosófometafisico, más que artistico, que por su mesura al exponerlas y por su clara y armónica dicción, relajan los animos de los tertulianos en los momentos de mayor  tensión dialéctica y son escuchadas por todos con unción respetuosa y admirativa.
  Pero las motivaciones de Elena para estar con nosotros, son algo más que sociales, filosóficas o literarias, como podemos comprobar en esta exposición. Ella es una artista plástica de extremada originalidad, que no tiene paragón que yo pueda reconocer pese a lo que han opinado de su obra grafico-ilustrativa en tinta negra, alguno de sus críticos o apologetas. Ella es ella y su circunstancia, que surge de sus reflexiones metafísicas  y vitales y se canalizan por la punta de su pluma japonesa cargada en tinta de gelatina o acrílica para desembocar en ese cuaderno que forma parte de su atrezo habitual  en el que guarda su alquimia esotérico vital, expresada gráficamente por letras y líneas que son símbolos de sus ideas y que luego transforma en poemas y en estos cuadros que surgen de la piedra filosofal de su mente privilegiada; y en simbiosis fraternal ilustra los libros de cuentos, ensayos y greguerías  de su hermano mellizo, Javier.
    Elena has expuesto  en  trece ocasiones  en importantes galerías londinenses, en el Instituto Cervantes y los museos Brent y Hempstead, y la última de sus exposiciones individuales, la expuso en el Diario Información, en octubre de 2013
  Pero su actividad cultural y artística no se circunscribe a la plástica, ha publicado una docena de libros con sus poemas y tres publicaciones en prosa. Y es que las raíces del juncal albor de Elena, se asientan sobre una familia en la que  cultura  y ciencia jurídica iban de la mano. Su  padre, Fernando Sainz de Bujanda, catedrático y profesor emérito de la complutense, fue el  creador del   de derecho financiero y tributario en España; sus hijos varones, Fernando y Javier, igualmente catedráticos  y todos ellos altos funcionarios del Estado, pero ¡ay! dolor, su hija Elena, nuestra Elena, salió por peteneras y se dijo que de Derecho nada de nada, que ella lo  quería era filosofar, escribir y pintar, algo que  lo logro, como hemos visto, y con su flamante licenciatura en filosofía pura se hizo londinense de adopción y gustos, logro emplearse en el instituto Cervantes y con ello se reconcilió con su padre, pues si no habia logrado encarrilar a su hija por el derecho, por lo menos la niña, aunque algo hippy y artistas, no se habia torcido y a su aire y a su manera creía en Dios, era buena cristiana y habia logrado ser funcionaria ¡No le podía pedir más!”

 Tras él, ELENA SAINZ tomó la palabra y a capela, improvisó o traía aprendido un discurso largo y de gran enjundia en el que dijo todo lo que tenía que decir, con el aplomo de sus muchos años de docencia y cuyo resumen merece ser leído por quien desee darse un gustazo de exquisitez intelectual y artística:
QUERIDOS MIEMBROS DE LA ASOCIACIÓN DE ARTISTAS ALICANTINOS:
ESTO QUE VOY A DECIROS NO LO HE PREPARADO COMO TAL,PORQUE ES ALGO QUE ME SALE DEL CORAZÓN,Y LO QUE SALE DEL CORAZÓN ES SIEMPRE UNA IMPROVISACIÓN;AMORES ANHELOS,VALORES ,MIEDOS, DESEOS...Y ME SALE DEL CORAZÓN DECIROS QUE YA OCUPÁIS EN ESTE UN LUGAR MUY PRIVILEGIADO, PORQUE NO SÓLO SOIS MUY BUENOS ARTISTAS ,SINO MUY  BUENAS PERSONAS, Y NO SÓLO TRABAJÁIS VUESTRO ARTE CON OFICIO Y SACRIFICIO, SINO CON VERDAD,CON DEVOCIÓN, CON UNA MODESTIA A LA CUAL,VUESTRA MAESTRÍA ILUMINA TANTO QUE YA NO ES MODESTIA,SINO UNA MERECIDA GLORIA. ASÍ QUE NO SÓLO PASAREIS A LA POSTERIDAD SINO A LA INMORTALIDAD. Y ESO ME ENAMORÓ, ASÍ QUE OS HABLO, COMO DIJE, DESDE MI CORAZÓN.  
AL LLEGAR A ALICANTE YO NO CONOCÍA A NADIE, Y NI LO INTENTABA;
ERAN TALES LAS COSAS NUEVAS QUE SENTÍA, QUE ÉSAS EMOCIONES
NUEVAS FUERON TODA MI COMPAÑÍA. PASÉ DEL PARAGUAS
INGLÉS A LA SOMBRILLA; DE LA ESTUFA AL ABANICO, DE LAS BOTAS
DE CUERO LONDINENSES A LAS SANDALIAS DEL ANDAR RÁPIDO
E IMPERSONAL DE LA MEGAPOLIS, AL LENTO PASEAR, CRUZANDO MIRADAS.Y EL MAYOR CAMBIO FUE QUE DE UNA ACTITUD ZERO EXPRESIVA, PUES EN LOS INGLESES, EL NO MANIFESTAR EMOCIONES ES UN SIGNO DE SU PRIVILEGIADO CARÁCTER FLEMATICO, PASÉ AL TEATRO DIARIO DE LAS CALLES ALICANTINAS,VIBRANTES DE ROSTROS EXPRESIVOS, DE PALABRAS A VIVA VOZ,LO CUAL ES TAMBIÉN UN PRIVILEGIO, YA QUE DE NOSOTROS, LOS MEDITERRÁNEOS, SURGIÓ EL AGORA GRIEGA, Y EN UNA MAÑANA EN LA CALLE, YO APRENDÍATANTO COMO EN UNA MAÑANA EN UNA BIBLIOTECA INGLESA.
HELENA O ELENA ES UN NOMBRE GRIEGO-QUE SIGNIFICA ANTORCHA, LUZ DE FUEGO-Y CLARO, EMPECÉ A BOCETEAR GESTOS, CARAS, EXPRESIONES Y ME MOVÍ DEL INTERIORISMO QUE MARCA MI ESTILO INGLÉS, AL EXPRESIONISMO MÁS RADICAL: EL DE EXPRESAR EXPRESIONES.
CUANDO ME ENCONTRÉ EN LONDRES, TAN LEJOS DE MI PAÍS Y DE MI FAMILIA, HUBE DE HALLAR UNA PATRIA PROPIA PARA VIVIR, Y ESA FUE EL ALMA, Y DE AHÍ QUE MIS DIBUJOS INGLESES SEAN INTIMISTAS. MUCHOS ESPAÑOLES AL LLEGAR A LONDRES SE TORNAN MUY ESPIRITUALES, YO CREO QUE NECESITAN ESE PAÍS DEL MUNDO INTERIOR PARA SOBREVIVIR EN UNA CIUDAD DE 70 KILÓMETROS DE LONGITUD.Y LONDRES ME FORMÓ, Y ENCONTRÉ MI TRABAJO Y GRACIAS A INGLATERRA HE SOBREVIVIDO, PERO GRACIAS AL MEDITERRÁNEO, HE VIVIDO.
OS DEJO YA QUE MIRÉIS MIS DIBUJOS. LOS HICE TODOS EN ALICANTE,
EN EL SEGUNDO AÑO DE MI VIDA AQUÍ, YA QUE ADEMÁS EL PERIÓDICO
INFORMACIÓN-EL CLUB INFORMACIÓN- ACEPTÓ MI PETICIÓN DE EXPONER EN SU CLUB, BAJO LA DIRECCION DE MARILUZ GIL TORRES.
FUE UN AÑO DE EXTREMA SOLEDAD. SÓLO ME COMUNICABA CON MI FAMILIA DE MADRID Y CON LA FAMILIA DE MI AHIJADO, QUE VIVE AQUÍ.EL 95 POR CIENTO DEL TIEMPO LO PASABA DIBUJANDO, MUCHÍSIMOS DIBUJOS EXPRESANDO EXPRESIONES.
MIS DIBUJOS ESTÁN ENTRE DOS LUCES,LO QUE LLAMAN LOS INGLESES :TWILIGHT. LUZ DEL AMANECER O DEL ATARDECER.DOS LUCES.PORQUE MIS DIBUJOS HABITAN ENTRE LA LUZ DEL ARTE Y LA DE LA LITERATURA, LO CUAL ES MUY INGLÉS; CECIL COLLIN,POR EJEMPLO, ESCRITOR Y PINTOR.PERO HAY OTROS:PUAL KLEA, POETA E ILUSTRADOR DE SUS POESIAS, COCTEAU, LORCA, FRIDA KAHLO...
MUCHÍSIMAS GRACIAS POR HABER VENIDO Y POR DARME ESTA MARAVILLOSA OPORTUNIDAD DE EXPONER ESTOS DIBUJOS EN LA ASOCIACION, GRACIAS A LA AMABLE INSISTENCIA DE CARLOS BERMEJO, UN GESTOR CULTURAL DE UNA CULTURA INGENTE Y UN HOMBRE DE UNA SENSIBILIDAD PERSONAL MUY FINA. Y MUCHISIMAS GRACIAS A JUAN ANTONIO POBLADOR, PRESIDENTE DE LA ASOCIACION, A QUIEN LE DEBEMOS EL PLACER DE TENER UN OASIS DE SABIDURÍA EN EL CENTRO DE LA CIUDAD DE ALICANTE.Y POR ÚLTIMO, PERO QUE ES LO PRIMERO, HA SIDO UN HONOR COMPARTIR SALA CON RAMÓN PALMERAL, DE QUIEN YA CONOCÍA SU OBRA, QUE ME DESLUMBRABA POR SU CONJUNCIÓN DE ELEMENTOS, TAL COMO EL PINTOR SAORÍN LO HA PRESENTADO: ABSTRACCIÓN FIGURATIVA, POESÍA, SUEÑO Y REALIDAD INNOVADORA.
 MUCHAS GRACIAS Y PERDONAR SI ME HE EXTENDIDO MÁS DE LO QUE DEBIERA.”

  De  RAMÓN PALMERAL y de su obra, habló quien más sabe de ella y quien con sus doctas palabras prestigia al arte y a quien se las dedica: el genio de la acuarela SAORIN, quien dió lectura al escrito que figura el extraordinario catalogo que PALMERAL, regaló a todos los asistentes al acto de inauguración.

LEER LA PINTURA Y OÍR IMÁGENES

Ramón Fernández “Palmeral” nació en 1947 en Piedrabuena (Ciudad Real). A los cinco años pasó a residir a la provincia de Málaga, donde pasó su juventud. Allí curso sus primeros estudios, en la Escuela de Artes y Oficios, periodo del que datan sus primeras obras. Compaginaba sus estudios artísticos con su formación académica. Tras concluir el Bachillerato cursó estudios universitarios de Geografía e Historia en Castellón de la Plana, y Derecho en Granada. Su profesión le llevo a residir en distintas ciudades de la geografía española, afincándose en Alicante 1990, donde reside.
Palmeral, seudónimo por el que también se le conoce, es un hombre polifacético, al que hace tiempo conocí y al que me une una sincera amistad. Es una amalgama de virtudes, un ejemplo de tesón y de cuanto se puede conseguir con firme determinación y juvenil ilusión, elementos de los que ha hecho gala a lo largo de toda su vida. En la actualidad pertenece a distintas instituciones, como la Asociación de Artistas Alicantinos, Asociación Cultural Espejo de Alicante, el grupo Vanguardia Cinco, miembro benefactor del Museo del Mar de Santa Pola, y literariamente pertenece al Grupo poético-literario NUMEN.
Le conocí en la Asociación de Artistas Alicantinos, cuando un amigo común, Carlos Bermejo, me lo  presentó. Mientras contemplábamos una exposición tuve la ocasión de charlar largamente con él sobre temas de pintura, sobre los caprichos del arte y su mercado, de sus vivencias y experiencias como pintor, etc. Me pareció una persona accesible, inquieta, observadora y cordial.
Después de conocer a la persona descubrí sus obras, circunstancia poco común, tratándose de un artista, ya que habitualmente sucede a la inversa. Pero afortunadamente Ramón Palmeral me volvió a sorprender, no se conformaba solamente con ser un artista plástico, también es poeta ensayista y editor, amante de la fotografía y del video. Inquietudes todas estas, en las que ha conseguido importantes logros.
En el arte como el mundo ya no es lo que era; de hecho, nunca ha sido lo que era, porque todo cambia. Todos cambiamos cada día, a cada instante. Y como no, también cambia el arte de este intrépido autor, que hoy expone y se expone ante nosotros, ante ustedes, con doce de sus creaciones.
Tras analizar reflexivamente las obras que hoy nos muestra, he de decir que éstas tienen un estilo valiente por cuanto atrevido, sentido y con verdad, al tiempo que con abundancia de cocimientos plásticos. Son un compendio de saber.
Él es como ya he puesto de manifiesto, un hombre polifacético, un manchego blanco de sombra, y algo quijotesco. Muestra un inventario plástico de formas infinitas, donde las tensiones entre lo surrealista, lo figurativo y lo abstracto geométrico se van modulando según la importancia de la imagen, que pretenda ser trasferida a pensamiento plástico.
Con la obra que hoy exhibe, nos revela paisajes espirituales y murmullos, en secuencias explicativas, lo suyo es poseía visual. Son obras para gustar, para leer la pintura y oír imágenes, “arte para no huir de la verdad”, su verdad. El misterio se halla en la propia relación entre los elementos pictóricos que compone cada cuadro, sin necesidad de ir a buscar más allá de la propia trascendía visual de los mismos, pues sus obras están llenas de movimiento, de colores vibrantes y heterogéneos, que nos hacen meditar.
Es una obra impregnada de una tradición modernista, que el autor define como «Intelectualismo». Es en verdad una metáfora, que alude a la presencia del hombre, como el único ser vivo capaz de comunicarse mediante imágenes surrealistas, colocadas en el espacio dialogante de sus lienzos.
Sinceramente pienso, que tal vez sea prácticamente imposible establecer un discurso escrupuloso sobre la obra de este autor, sobre su estilo. Porque en el estilo nadie miente, en él reside la verdad del sujeto, la verdad del hombre «el estilo es el alma», la personalidad que nace y crece a tenor de las circunstancias del camino, de la vida, de la vida de cada uno.
Para concluir he de decir, que esta muestra contiene una firme voluntad artística vivencial que embebe los sentidos, arrastrándonos hacia la fascinación que se nos escapa, y en la que el autor anhela trasmitir sus fantasías oníricas en esta fascinante exposición.

 Y con las palabras de PALMERAL, en las que primaron los agradecimientos, a su familia, a los amigos y compañeros que le acompañaban en la inauguración, al impresor del excelente catálogo, JOSÉ EDUARDO PARDO, socio y compañero, y en general a todos los que de alguna manera habían colaborado al montaje de la exposición -CARMEN RUBIO y CARLOS BERMEJO-, como comisarios de exposiciones de la AAA.
 Tras sus palabras, los asistentes degustaron un abundante y exquisito piscolabis, que animó el ambiente y dió lugar a los corrillos y comentarios de la obra expuesta, que unánimemente fue considerada por todos, como una de las buenas exposiciones que se dan en nuestras salas, mientras que RAMÓN, en secretaria, firmaba más que Gala en la feria del libro y regalaba un catálogo-libro, resumen y muestra de su trayectoria artística de muchos años, pieza de colección que todos agradecimos.
Carlos Bermejo
Comentarista de la AAA
Alicante, 1 de septiembre de 2015

68 FOTOS DE FERNANDO MATEO