Gustave Courbet (1819–1877) fue un pintor francés considerado el fundador y máximo representante del Realismo.
Su obra supuso una auténtica revolución al romper con el idealismo romántico y el academicismo estéril de su época.
Defendía que el arte debía retratar de manera honesta, directa y objetiva la realidad tangible y la vida de las clases populares.
Para él la pintura era un "arte concreto" que solo debe representar cosas reales y existentes. Rechazó los mitos, la religión oficial y los retratos idealizados en el arte.
Para él la pintura era un "arte concreto" que solo debe representar cosas reales y existentes. Rechazó los mitos, la religión oficial y los retratos idealizados en el arte.
De ideas socialistas y republicanas, vinculó estrechamente su arte con la defensa de los trabajadores y la democracia.



